Martes, Octubre 24, 2017
Museos de Niza

Cultura y obras de arte únicas

Niza es una ciudad culturalmente rica por su historia y sus famosos habitantes, como Matisse. Las visitas guiadas a través de la vieja ciudad permiten comprender mejor la evolución que ha experimentado Niza a lo largo de su historia y descubrir los monumentos que han marcado estos momentos como las ruinas del Castillo, las Arenas de Cimiez, la fortaleza romana al norte de la ciudad, el Paseo de los Ingleses con el hotel Negresco, sin olvidar la plaza Masséna, la Acropolis, el Cours Saleya, la Catedral Saint Réparate… En el barrio Ruso se encuentra la Catedral Saint Nicolas. Además, la ciudad propone un gran número de museos diferentes y variados.

El Museo Tera Amata construido sobre un sitio arqueológico propone un viaje a través del tiempo y remonta hasta la prehistoria. El Museo de Artes Asiáticas, el Museo Masséna, el Museo Matisse, el Museo Nacional Marc Chagall, el Museo de Artes y Muebles de finales de la Edad Media, el Museo de Arte Moderno y Arte Contemporáneo (MAMAC), la villa Arson…

El Museo de Arte Moderno de Niza alberga dentro de una peculiar construcción caracterizada por su amplia terraza de acceso (hay que prestar atención a la gran escultura que lo vigila) y enormes escaleras de recepción, obras de los artistas modernos mas reconocidos en el mundo entero, especialmente hay muchas obras exhibidas de estilo pop art, como Warhol y Christo. Su interior es muy dinámico y atrayente,  sin duda un buen paseo para disfrutar del arte contemporáneo.

Y es que en cada rincón de la ciudad de la Costa Azul se respira arte. Son numerosos los museos que visitar, pero también sus conocidos parques, espacios verdes como el jardín Albert I, los jardines colgantes du Paillon, el jardín del Monasterio de Cimiez y el de las Arenas de Cimiez…

También pueden ser visitas más que recomendables el parque del Castillo de Niza o el Parque Forestal du Mont - Boron.

Rica gastronomía a base de aceite, verduras y sol
Niza o la capital de la gastronomía provenzal. Además de sus pequeños platillos a base de aceite de oliva, ajo y verduras de sol, es también una referencia de la socca, un crêpe de guisantes que forma parte de la identidad de la ciudad. Sin olvidar la famosa “ratatouille”, los pequeños rellenos nizardos, la “pissaladière”, el pastel de acelgas dulce o salado, los buñuelos de flores de calabacín o también la famosa ensalada nizarda: “ la salade niçoise”…

En cuanto a los bocadillos, el Pan Bagna sigue siendo el rey. Para el postre, aparte de los helados de la Vieja Niza, piensen en las frutas enteras confitadas, especialidad de algunas confiterías como Florian o Auer, pero que también se pueden encontrar en el mercado del Cours Saleya. Además de su rica y variada gastronomía también encontramos una gran variedad de restaurantes en la Vieja Niza. Las callecitas abrigan a menudo muy buenos bares, varios de ellos especializados en la gastronomía nizarda. Si no, el Cours Saleya ofrece una gran variedad de restaurantes para todos los gustos: frutos de mar, pastas, pizza o pequeños rellenos… No pueden dejar pasar la oportunidad de realizar turismo gastronómico en esta ciudad que encierra multitud de secretos y ricos alimentos hechos de una forma muy peculiar.  Variedad y exquisitos platos de todos los precios, sumérjanse en sus calles y descúbranlos por ustedes mismos.

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